Me gustaría decir que te extraño, pero dejaste de hacerme falta aun estando juntos

0
866

Por extraño que parezca, estando contigo me sentía más sola que ahora que estoy sin ti, siempre estabas tan encerrado en ti, que dejaste de hacerme falta aun cuando me despertaba a tu lado. Tu hostilidad y distancia, me enseñaron a estar sin ti mucho antes de que decidiéramos separarnos.

Ha pasado el tiempo y no te extraño, no sé nada de ti y no me haces falta, de hecho tampoco sé nada de mí, o al menos de lo que era cuando estaba contigo, cuando nos separamos, volví a ser yo, volví a reír de mis boberías sin el miedo de que pensaras que era tonta, volví a disfrutar los domingos de películas y comida chatarra,  disfruto mis citas con el televisor y las series sin fondo ni forma, soy yo contra el mundo otra vez.

Muchas personas definen el amor de pareja como un hermoso viaje, tú eras mi ancla, sin darme cuenta, cada día cortabas mis alas. Cierto es que evitabas que me hundiera, me mantenías a flote, no voy a negarlo, pero lo cierto es que tampoco me dejabas salir de tu campo de visión, no me dejabas explorar mis propios territorios, no me daba cuenta, pero nunca me dejaste ser yo.

Al estar contigo, perdí el significado del amor, lo confundí con la costumbre, me aferre tanto a salvar lo que estaba muerto desde que empezó, que postergué demasiado tiempo lo inevitable, de esa forma lo único que lamento de decirte adiós, fue no habértelo dicho antes, sabía que no harías nada por retenerme, en el fondo, tú tampoco sabías que estabas haciendo a mi lado.

A veces me pongo a pensarte, a tratar de extrañarte, sé que me gustaba besarte, abrazarte, sé que nos quedábamos quietos, en silencio, con mi cara pegada a tu pecho, pero ¿éramos felices?, ya no puedo recordarlo, quizá nunca lo fuimos, no sé.

Estoy más que segura que hicimos lo correcto, lo que vivimos fue lindo, creo, pero la felicidad de no tenerte es plena, ahora sin ti me siento completa.

Ahora cada quién por su lado puede vivir y explorar libremente lo que le gusta, de sí mismo y de la persona que está a su lado, por primera vez después de todo el tiempo que compartimos, ahora somos sinceros con nosotros mismos.

Ahora somos libres, y esta libertad solo nos costó darnos cuenta que no soy parte de tu vida ni tu de la mía.

Idea Original: Abril de Romero