Antes de apuntar y criticar ponte a pensar.

0
214

Es muy fácil apuntar y hablar. Es muy sencillo no saber que pasa e inventar mil historias para resolver las dudas, pero cuántas personas en realidad saben lo que nos pasa. Me tachan de insensible, me dicen que no hay corazón que lata dentro de mí, que la ternura es un don del cual me perdí incluso hacen referencias para decirme que mi corazón es de piedra. La verdad es que poco me importa porque nadie invierte un poco de su tiempo malgastado en pesar qué es lo que me sucede. A estas fechas no es que suceda algo, es así porque yo misma me he cuidado y es que ya fui juguete desgastado y tirado.

Me he visto caer de rodillas llorando de dolor interior, me vi en relaciones que no hicieron más que lastimarme, vi mi propio corazón ser estrujado y exprimido en exigencias ilógicas. Ya he sufrido, ya he vivido con miedo y tristeza la verdad es que ya no quiero permitírmelo, es por eso que me hes sencillo ignorar cuanta muestra de afecto me quieran dar ya que fueron esas las que algunas veces me hicieron caer.

Quien me apunte puede preguntarse antes de criticar, quien me señale y hable de mí puede preguntarse porqué la vida es así. Cuesta lo mismo y les aseguro que pueden saber más de esa manera. Mi historia no es muy diferente a las demás, muchas personas podrán decirme exagerad o no podrán sentirse relacionadas conmigo pero la diferencia esta en lo que decidí hacer. Nunca me he enorgullecido de ser tas distinta a los demás más que ahora. Pues en lugar de llorar por un viejo amor y limpiarse las lágrimas con uno nuevo he decidido que puedo amarme a mí misma.

Yo decido cuidarme y cuidar mi corazón, me juré nunca más volverme a ofrecer de esa manera, como si fuera una competencia y yo no valiera nada. Ya he perdido y prefiero no arriesgar, mantenerme de pie, ser valiente y decidir no amar. Claro que me amo a mí, claro que amo la vida pero es que la confianza en mí ya no existe. Se me acabó todas esas veces en las que me la pidieron, en las que la ofrecí sin necesidad.

No es que sea insensible, no es que sea de piedra… es que el sentimentalismo para mí ya no vale la pena. Se pierde mucho y no se recupera; es un apuesta injusta.