Él no era para ti.

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En él viste más de lo que debías, en él viste lo que no tenías… Buscaste ese amor propio que no te tenías, buscaste en él un sueño que te pudiera resolver la vida. Pudiste verlo sufrir todos esos cambios y miraste muy bien que nada salió como debería de haber sido. No era para ti porque era de todas, su grandiosa personalidad salía de las bocas de todas de ellas, su magia en realidad era esa personalidad coqueta que no paraba ni aunque su posición social lo exigiera. Supongo que aún con el dolor que puedes estar sintiendo lo único en lo que piensas es en un regreso.

Puedes escuchar gente que dirá… No llores más por quien no te valora o guarda esa rabia para cuando sea necesario, sin embargo, qué saben ellos del dolor que sientes, qué saben los demás de las emociones y de los sentimientos que surgen al mirar al amor de tu vida de la mano besando a alguien que no debería. Es justo que no quieras escuchar, es justo que no quieras hablar con nadie, es justo que no quieras salir de tu habitación porque sabes muy bien que todo el mundo aguarda allí afuera para decirte lo que no estas haciendo o darte ordenes en forma de consejos para que seas como los demás quieren que seas.

No escuches a quien no quieres, porque el cuerpo es sabio, la naturaleza es sabia y si tú hoy lo que quieres es llorar pues hazlo, si hoy lo que tú quieres es hablar mal del tiempo que invertiste en él pues hazlo, si hoy lo que quieres es recordar con amor los momentos agradables que pudiste tener entonces hazlo. Porque la naturaleza nos dice que hacer para poder vivir, si el cuerpo quiere llorar es para limpiar desde adentro todo lo que ensucia un corazón tierno, si el cuerpo quiere temblar es porque tiene miedo a lo desconocido…

Si hoy lo único que quieres es acostarte e intentar superar el dolor que sientes por la traición pues hazlo, porque al final de cuentas sabes bien que la única persona que puede salir afectada eres tú, y tú eres inteligente, y tú sabes bien que es lo que mejor te conviene. Él ahora ya sólo es un fruto prohibido que podrido merece ser desechado, ahora él es una tentación del pasado, déjalo enterrado en donde se puede y sigue con lo que puedes tener.