No hay peor destrucción que la costumbre de ti.

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Sabes muy bien que a la hora de repartir las culpas sales perdiendo pues la mayor cantidad te la llevas tú, yo ya estoy convencida que no se puede hacer lo imposible y créeme que tratamos; lo intentamos con el corazón pero siempre terminábamos perdiendo. Sin importar los intentos siempre terminábamos hiriendo al otro, me insensibilidad en el corazón te la debo a ti porque después de tantas fallas lo único que pude hacer es sumergirme en la miseria, lo único que pude hacer para protegerme después de tantas heridas fue ponerme una coraza que no dejara entrar nada… que no dejara salir nada.

No importa lo que pase veo que no puedes dejarme, no puedes olvidarte de mí porque soy de las mujeres que bien o mal no te puedes sacar de la cabeza, yo sé muy bien que aunque lo intentes no puedes irte y dejarlo por la paz. Hay algo que nos une, hay algo que siempre termina haciendo que regresemos porque por desgracia no me puedo exentar de esto, no puedo decir que yo me voy y no regreso. Es este estúpido rencor el que no nos deja salir, es este estúpido rencor el que nos ata y nos hace regresar por la revancha. Muchas quejas, muchas peleas, muchos reclamos, muchos rencores y muchos regresos. 

Sea como sea terminamos juntos y a a vez tan separados. No puedo despedirme de la única persona a la que puedo mirar a los ojos y sentir la rabia que sólo tú me provocas, no quiero estar con otra persona porque no sabría como hacerlo. Que impotencia la de no poderme ir porque esta costumbre me ata a ti, porque la vida que hemos compartido ha sido intensa, ha sido buena parte del tiempo que llevamos respirando y ya no quisiera tener que someterme a la búsqueda de cualquier otra persona, a ese estrés de enamorar o dejarme llevar pese a la molestia o pese a las diferencias yo ya me ate a lo que tú me das.

No importan las veces que te vayas son las mismas que te extraño, me siento tan tonta al decirlo ¿Qué le hago? Lo nuestra ya esta tan hecho como desecho y la flojera de salir a buscarme otra vida acaba conmigo porque prefiero quedarme a soportar lo conocido para no arriesgarme a buscar lo merecido. Yo importa la falta de amor, hemos dicho y hecho tanta cosas que a estas alturas no importa lo que tengas que decir porque yo tampoco tengo ya nada que sentir.