Puedes prometer pero ¿Puedes cumplir?

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Muchas veces nos ha pasado algo así, buscamos el valor para preguntar, queremos saber cuál es nuestro verdadero lugar en la historia de amor que poco a poco nos vamos inventando. La ignorancia del futuro acaba con la ilusión, la imaginación nos hace hasta dudar porque nos llenamos la cabeza con un montón de posibilidades que si las vemos bien podemos ver en realidad que podrían ser de verdad, que podrían ser las razones de ese porqué, de esa actitud que nos deja fuera de la vida de nuestro compañero. Apaga la imaginación y ponte a pensar, pregunta antes de afirmar lo que no sabes.

Le das toda tu confianza, la vida entera la depositas en sus manos, porque has creído que es quien debería de seguir contigo por todo el sendero pero antes de eso debiste pensar. Muchas podemos encontrarnos con personas que podrían parecer las mejores pero sólo es la mascara de un momento para poder creer que es el correcto. Toda esa confianza, todo ese amor primero dátelo a ti, deja de volver tan pesada esa espera para encontrar el verdadero amor. Sé que a veces queremos sonreír y aparentar lo que no somos de verdad pero es que si eso pasa es porque aún no entiendes que antes de alguien más primero estas tú.

Primero encuentra tu lugar dentro de ti porque no puede haber alguien más para sustituir lo que tú deberías de hacer. No dejes de creer en ti , quizás sólo falten unas horas, quizás la vida te tiene algo bueno para otro momento pero digo esto sólo como palabras de aliento porque la realidad es que si quieres algo bueno debes de ser bueno para merecerlo, si quieres algo no esperes a que la vida lo ponga en tus manos, sal y búscalo tú misma.

Pero no busques el amor que deberías sentir por ti misma en el corazón de alguien más, las decepciones podrían acabar con toda esa ilusión, las decepciones podrían parecerte demasiado agobiantes. Porque a veces los demás no son malos, porque cosas como esas hacen que veamos al mundo entero como el culpable de lo que nos pasa cuando en realidad somos nosotras quienes nos ponemos un traspié tras otro.

Apaga ya la imaginación esa déjala para los cuentos a la hora de dormir, si tienes preguntas has que sean resultas y no inventes respuestas.