No más “hubiera”

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Hubiera… Le hubiera dicho que se quedara esa noche, le hubiera mencionado que no era como pensaba, le hubiera dado un beso, le hubiera pedido perdón, le hubiera dicho la verdad…Mil excusas que se esconden detrás de una palabra tan versátil, pues se ajusta a cada necesidad que tengamos, se ajusta a cada situación de la que queramos escapar y liberarnos de culpa aunque esa culpa se quede muy adentro de nosotros. Sácala de tú vocabulario, sácala de tu ente y no te permitas utilizarla, cuando estés por hacer algo y no tengas el impulso de cumplir tu meta recuerda que no podrás dar explicaciones.

Recuerda que la culpa se queda para ti nada más, que es una de esas pocas cosas que no se puede compartir y aunque haya más de un culpable, recuerda que nadie paga las deudas ajenas. No te quedes debiéndole a la vida, no te quedes sin cumplir lo que quieres porque el tiempo se renueva con cada inicio que quieras darte; te llenas de ideas, de metas, de propósitos y de ganas para hacer mil cosas pero al final, al final no puedes no siquiera recordar qué es lo quisiste hacer con tu tiempo. 

Hubiera dejado eso… Puedes hacer las cosas hoy, no esperes más pues sin importar los inicios que te quieras dar veras que el tiempo no se detiene ni el cuerpo se renueva, cada paso que el tiempo dé se te queda marcado en la piel, cada error que cometas se te queda marcado en el cuerpo y cada mal paso que des se queda marcado en el corazón. Basta ya de heridas sin sanar, heridas que nadie más puede cocer pues nadie podrá hacer por ti lo que sabes que te corresponde.

Hubiera… Lastima, duele, deja cicatrices, no sana, llena de culpa y tortura. ¿Para qué la decidía? Tienes las armas, tienes las ganas y las metas fijas. Si no sientes miedo quiere decir que el reto no es verdadero, no temas al fracaso pues de él se aprende mucho, no temas a no poder conseguirlas pues así podrás descubrir mil maneras diferentes para lograrlo pero si te quedas sentado esperando el día adecuado verás que no se obtiene nada así, no hay nada que sirva pues fracaso es el que obtiene de quedarse con los brazos cerrados.