¿Por qué soy amiga de mi ex?

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Definitivamente nuestra relación nunca fue convencional, desde que te conocí supe que nada volvería a ser igual.

Una de mis mejores amigas me hablaba maravillas de ti, mi amiga, a la que le tengo toda la confianza del mundo me decía: “Es un chico super genial, es muy buena onda, atento” y bla bla bla; lo curioso era que no la estaba haciendo de celestina, no pretendía  que te me metieras por los ojos, en realidad pensaba eso de ti, sin embargo yo tenía mis reservas.

Al verte, me emanabas cierta desconfianza, era como si detrás de esa inocente sonrisa, se escondieran mil caritas distintas, era como si tus ojos reflejaran miles de acertijos y enigmas, que más que asustarme me intrigaban. Así comenzó la segunda etapa de lo nuestro.

La primera fue conocerte y poner cierta barrera entre nosotros, esta segunda, fue hacerle caso a mi curiosidad y conocerte a fondo, tratar de resolver los enigmas de tu mirada, descubrir las lágrimas que se camuflaban en tu sonrisa, de esa manera y sin saber exactamente cuando pasó, me enredé en tus tenebras.

Poco a poco fuiste abriéndote a mí, y yo era un libro abierto para ti; una vez más, la teoría de basarse en las apariencias volvió a fallar.  No voy a negarte que iba con cautela, pero quería descubrir todo eso que me reflejaba tu mirada y así te convertiste en mi confidente, en uno de los pilares fuertes de mi vida, la pata de la mesa que me sostenía en pie, sin más, me enamoré de ti.

Pasamos momentos increíbles juntos, como pareja pero, como bien dice el dicho, todo lo que empieza tiene que terminar, el bello noviazgo se acabó.

Se acabaron los apapachos, los besos, las peleas bajo las sabanas, se acabaron los celos y mal entendidos, se acabaron las riñas tontas que siempre terminaban en un beso casi infinito. Todo eso terminó, pero no quiere decir que todo lo nuestro haya terminado.

Quién dice que una vez terminada la relación de noviazgo, no puedes seguir hablando con él que antes que tu novio fue tu amigo, esa regla no sirvió en nosotros, una vez más fuimos la excepción de la regla.

No digo que siempre se pueda y que es necesario conservar la amistad con las exparejas, a veces puede resultar un acto masoquista, pero en nuestro caso no fue así, ahora ese hombre que en repetidas ocasiones me dijo “Te amo” ahora sin ser novios, es uno de mis pilares fuertes, él construyó una relación estrecha y sólida conmigo, siendo pareja no resulto pero seguimos siendo los mejores amigos.

No cierres la puerta de tu corazón a personas que se merecen estar ahí, solo porque la “lógica” de otras personas no concibe la idea de ser amigos después del noviazgo, yo me arriesgué y ahora mi exnovio es mi mejor amigo.

Idea original: Cloé López