Amor a la distancia

0
121
Resting woman

Hoy me siento tranquila al saber que estas allí, al verte sonreir, al escuchar tu voz, aunque sea a la distancia.

Te digo un secreto: Muchas veces no sé qué hacer con mi vida, pero tu presencia me llena y me hace pensar que cualquier cosa que haga, contaré contigo. Pero no puedo esperar… cada día que pasa es un día menos para hacer física nuestra relación, un día menos para hacer realidad tantos sueños que hemos tenido juntos y un día menos para poder sentir que soy verdaderamente feliz por que te tengo a mi lado… Porque aunque te tengo ahora, estás a cientos de kilómetros de mí.

Sé que me amas, a pesar de la distancia. Porque sé que estás ocupado, pero siempre me haces sentir especial, siempre tienes tiempo para mí y me dices lo que sientes. Cuando estás triste vienes a mí, solo a mí. Y cuando estás alegre me permites alegrarme contigo.

Cada día me haces ver lo mucho que me amas, me siento conmovida, ilusionada, enamorada. Siempre buscas formas creativas para hacerme saber lo que sientes por mí. Me respetas y siempre me sorprendes con detalles hermosos. Me escribes todos los días, me dedicas canciones y buscas pasar tiempo conmigo. ¿Cómo dudar de lo que sientes? Es por ello que la distancia no ha hecho la diferencia.

Estamos alejados solo por un momento, así que no estoy temerosa, tampoco angustiada, pues sé que muy pronto vendrás a mis brazos y me volverás a hacer sentir todo ese cariño que me tienes. La distancia solamente hace que nuestro amor y confianza crezcan cada día, que nos extrañemos aun más y nos deseemos con cada latido de nuestro corazón.

Cuando no sé de ti, ¡cuánto te extraño! Pero al contemplar, sentir y llevar el reloj que me regalaste, me siento tranquila. Siento que aunque estamos tan lejos, llevo tus recuerdos conmigo a donde quiera que vaya. Nunca te lo habrías imaginado, pero ese es el detalle por el que me siento tranquila y segura de que somos el uno para el otro sin dudarlo ni un segundo.

Me gusta pensar que voy a verte. No sé en qué lugar, ni en qué circunstancia. No sé si sea hoy o mañana o el mes que entra, en algunos años o en otra vida. No sé si siendo niños, jóvenes o ancianos; en forma de personas, de agua y piedra, flor y tierra o lluvia y cielo. Pero me llena de esperanza y felicidad el solo pensar que voy a verte de algún modo cuando nuestros destinos coincidan nuevamente.