Aprendes a amar… y también lo puedes olvidar

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Estoy segura de que puedo olvidar cómo amarte, así como lo aprendí. Debe ser como aprender a dibujar, si se deja la práctica con el tiempo se pierde. Se olvida. Quiero olvidar cómo era amarte.

¿Puedo poner mis manos aquí? ¿Pasamos la noche juntos? ¿Te mudas conmigo dentro de dos años? Durante todos ese tiempo me enseñaste, durante ese tiempo fui tu aprendiz. Aprendí a ser buena pareja y buena amante, porque antes de ti estaba muy ocupada echada en cama, huyendo de la posibilidad de conocer a alguien con quien compartir mi vida. Asustada de sacrificar mi individualidad por seguir a alguien más, aun cuando muy dentro de mi era lo que quería.

Me enseñaste que amar era renunciar a mi y ser nosotros, que amarte implicaba mucho más que hacerte feliz. Y lo hiciste sin una sola palabra, el tiempo fue el que se encargó de enseñarme junto a ti.

Sin embargo, hoy estás lejos. Te fuiste. Te alejaste poco a poco y luego me lanzaste la estocada mortal. No tuviste piedad, y por una parte agradezco que haya sido así, pues me ahorraste la agonía de vivir contigo y sin tu amor.

Por eso, desde hoy, olvidaré lo que significa sentirme querida, y por eso olvidaré lo que se siente ser la mujer olvidada. El olvido será la palabra que más pronuncien mis labios, en todas sus variedades y conjugaciones. No te amaré, ni amaré. Olvidaré lo que significa amar.

¿Cómo podría siquiera imitar el reflejo de lo que hice junto a ti? No habría forma de evitar copiar el modelo que me has dejado, no sería posible olvidarte. Amar de nuevo sería volver a sentir tu piel, volver a buscar tus labios, volver a mirarte con ojos pícaros. No pretendo buscar en alguien más lo que tuve contigo, y no pretendo que vuelvas a mi. Por eso, esta habilidad de amar, este deseo natural de sentirme amada, se hundirá en lo profundo sin dejar rastro ni huella.

Sólo de esa forma olvidaré cada segundo que experimenté contigo, cada pétalo de rosa, cada lágrima derramada. Dejaré de amarte y dejaré de amar, y esta habilidad que me has enseñado se la llevará el viento para siempre.