Sigues un sendero peligroso

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Me dijiste que nunca más seguirías ese sendero que tanto dolor te ha causado, me prometiste que ya no serias esclavo de ese cruel y tirano amo, que solo busca tu incondicional y completa sumisión.

Sin embargo, tan solo ayer descubrí que retomaste tu amistad enfermiza, esa alianza terrible con lo que más te hace daño. Dime, ¿Por qué? ¿Qué te dijo para convencerte de caer de nuevo en sus manos? ¿Qué te ofreció para que volvieras a ser su amigo? ¿Acaso no le parece suficiente desolación la que ha causado en nuestras vidas, que ha regresado para atormentarnos una vez más?

Quiero decirte que estoy desesperada, que el que hayas retomado de nuevo ese hábito. Esa práctica que solo busca encerrarte en una prisión de degradación y perdición. Haberte visto así tiene a mi corazón sumido en una profunda tristeza y un interminable desasosiego. ¿Sabes por qué? Porque mi amor por ti es grande. Al ver como das veneno a tu cuerpo, cómo ciegas tu mente con el adictivo sabor de las persuasivas palabras de tu verdugo, mi vida se está apagando como una pequeña vela, a la que parece no importarte ver extinguirse sin esperanza alguna.

Por eso, en este momento quiero que hagas memoria de todos los momentos maravillosos que hemos tenido sin la influencia nociva de tu supuesto amigo a nuestro alrededor. ¿Recuerdas cuando nos hicimos novios? ¿Cuándo te dije que te amo por primera vez? Pues mi amor sigue tan vivo como el primer día, tan vivo que es lo que me motiva a hacer todo lo posible para que te des cuenta. Si sigues el camino por ese peligroso sendero, tu desenlace será triste, uno al que no te podré acompañar.

Sé que no puedes luchar solo esta batalla. Sé que te aterra no contar con la mortífera compañía que te ofrece ese falso amigo que lo único que quiere es verte destruido para luego burlarse de ti. Pero no estás solo en esta guerra, mi amor. Quiero que sepas que yo estaré a tu lado en cada enfrentamiento que tengas, con la obstinada e insistente dependencia, que no se cansa de querer asfixiarte hasta la misma muerte.

Nunca olvides que mi amor por ti es tan puro que estoy dispuesta a esperar a tu lado el tiempo que sea necesario, hasta que queden completamente limpios, no solo tu cuerpo sino también tu corazón.