De repente te recordé

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Una frase escrita en el mural de calle  me hizo recordarte, “mi princesa”. Desde ese momento no he podido dejar de pensar en cada episodio que viví contigo.

Fuiste especial para mí, no como hubieses querido, nuestras miradas no reflejaban lo mismo para ese tiempo. Mi corazón en ese momento especifico de mi vida seguía otro camino, otro amor, y yo no era capaz de sopesar lo que en realidad era importante para mí.

¡Princesa! Así me llamabas, así me hacías sentir. Tu mirada la escondías detrás de la lealtad de un buen amigo, ¿creíste que no lo sabía?, no solo quienes nos rodeaban se daban cuenta, yo siempre lo supe. Tus atenciones eran distintas hacia mí, ¡tus detalles, a pesar de un poco inapropiados, me encantaban! Y esos nadie los ha podido superar.  Van llegando a mi mente, uno a uno, provocando una sonrisa en mi rostro y un suspiro profundo. Aquel disco con la canción resaltada que reflejaba tus sentimientos, y aquel ramo de flores rojas con aquella tarjeta anónima, me removían los sentimientos. Unos sentimientos que arroje en un rincón de mi corazón, cuando decidí cumplir con el compromiso que ya estaba adquirido.

Para ese entonces, mi corazón estaba lleno de dudas, no quería seguir adelante con lo establecido, pero me daba miedo desviar el camino hacia ti. Al final de aquel tiempo, el razonamiento triunfo y me toco alejarme de ti. Te confieso que el arrepentimiento llego demasiado rápido, y fue muy duro para  mi aceptar el grave error que había cometido. Me encontraba en una relación oscura y sin posibilidad alguna de ver la luz.

Después del dolor, llego un gran desespero por buscarte, me llene una vez más y de ilusión de que estuvieras esperando por mí, pero estabas con alguien más. Y a pesar de ver en tu mirada el mismo amor por mí, esa vez el prohibido eras tú. Entonces tome la decisión de guardar mis sentimientos en un cajón en el fondo de mi corazón y dejar de pensar en una posibilidad entre los dos.

El destino no pudo juntarnos al tiempo correcto, no en esta vida, pero al ver esa frase escrita en el mural me satisface recordar que el verdadero amor existe. A veces a destiempo, otras veces no los vemos, o como me paso a mí…el miedo me alejo de ti.

 

Beatrix