Debes entender que jugó con las dos

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Nunca pensé que nuestra relación se podía dañar de esta manera, mucho menos por culpa de un tercero. Un ser despreciable que jamás debimos conocer.

Debes entender que yo como tu madre solo quiero lo mejor para ti, no se trata de interponerme, mucho menos de un capricho de mi parte. Se trata de que abras los ojos y veas la realidad, un ser maligno que con alevosía  jugó con las dos. Tus palabras me lastiman hasta lo más profundo de mí ser, ¿cómo puedes creer que quiero seguir con él? Si desde el momento que supe que eras tú, de una vez lo deje.

Asumo mi culpa en este triángulo oscuro. La soledad me llevo a los brazos del hombre equivocado. Olvide por muchos años la mujer que todavía existe en mí, una mujer que siente la necesidad de ser amada. Pensé que era el hombre ideal, resucito en mí los más ardientes deseos que jamás pensé que volvería a sentir. Pero a pesar de mis necesidades de mujer, mi prioridad de vida eres tú.

No aguanto la culpa por haberle permitido entrar en nuestras vidas, por mi error te conoció a ti. Te enamoro bajo engaños y manipulaciones estando conmigo, solo fuimos un juego para él. Un plan macabro donde el saco la mejor tajada.

No te niego que me duele, y mucho, saber que  tu amor hacia él fue más fuerte que tu amor y lealtad hacia mí. Me lastima tanto que pienses que solo actúo en tu contra, es más que obvio que es un pervertido que me llenaba de ilusiones al igual que a ti. ¿Cómo puedes creer que lo quiero para mí? Si lo único  que necesito es que recapacites y logres ver la conducta podrida de ese ser. Un infeliz sin escrúpulos que te sedujo en mi propia cara.

No me atrevo a preguntar siquiera desde cuándo te está envolviendo. Yo, que de la manera más inocente, me sentía feliz de ver lo bien que se la llevaban.

¡Por confiada perdí! , pero no perdí el amor de un hombre, tampoco la oportunidad de ser feliz. ¡Te perdí a ti hija mía!, ¿cómo no puedes ver que eres lo más importante para mí? Solo me queda la esperanza de que logres salir de esta torcida relación, y que puedas entender que la felicidad nunca va de la mano con la traición.

Beatrix