El ciclo que se repite

0
78

La vida de pareja es un acuerdo de amor, un pacto donde tú y yo nos comprometimos a amarnos, a ser fieles y sinceros, nos prometimos nunca fallarnos. Quisimos demostrar que éramos la pareja ideal, la relación perfecta, pero la realidad ha abofeteado mi rostro, y mi corazón, una y otra vez.

En la primera etapa de nuestra relación, todo era perfecto, te sentía totalmente enamorado. Yo era todo en tu mirada y saboreábamos cada instante de la vida. Para mi eras esa fantasía que siempre anhele, pero hecha realidad. Un apetito voraz e insaciable, nos gastábamos el cuerpo de tanto amor, de tanto querer. Un pacto sagrado entre tú y yo lleno de honestidad y lealtad. Para esta fecha era sumamente idealista y creí que vivía en una maravillosa utopía.

Después llegamos a la convivencia y la rutina nos albergó. Recuerdo cuanto intente evadirla; asumí ese trabajo yo sola, y el peso que tuve que llevar a cuestas me llenaba de impotencia y desesperación. Necesité tu apoyo para luchar contra ella, pero en eso no estábamos en la misma sintonía.

Empecé a ver señales de ausencia, una cascada de rechazos. Los malhumores y la depresión se convirtieron en nuestro día a día. Tus tiempos se fueron extendiendo y tus ganas se extinguieron.

Tome la decisión de averiguar, quise saber de cualquier manera que estaba pasando, busque y lo que tanto temí,  estaba más que confirmado.

Ya estabas expuesto ante mí, rompiste el acuerdo que impusimos al principio, ¿cómo pudiste serme infiel? No solo destruiste nuestra relación, fisuraste mi confianza, permitiste que una tercera persona entrara en nuestra vida ¡Sí! porque en esta ecuación somos tres y toca buscar solución. En ese momento de mi vida me convertí en una mujer más pragmática, empecé a ver la realidad desde otra perspectiva.

Luego llegaste arrepentido, con toda la intensión de volver a mí. Yo que todavía te amaba, una vez más te creí. Me rogaste que confiara y que creyera en tus palabras. Las creí sinceras y decidí dejar la traición detrás y que volvieras a mí. Te empecé a sentir enamorado de nuevo, pensé que ya nunca más me volverías a fallar.

Después de volver a confiar, una vez más comencé a sentir tu ausencia, y pasando por alto algunos pasos del ciclo, descubrí otra vez tu deslealtad. Me volviste a fallar, y el ciclo que vuelve a comenzar.

Beatrix