¡La enfermedad de tus padres nos está matando!

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Sé cuánto amas a tus padres, te has dedicado a ellos estos últimos años de tu vida. Siempre fuiste un padre ejemplar, amoroso y atento. Como hijo resplandeces ante mis ojos, y una de las razones que me hicieron amarte fue el ejemplar de hijo que eres.

Pero es mi deber hacerte saber cómo nos está consumiendo esta enfermedad.  Ya no tenemos aliento y ya no tenemos vida.

Quiero que sepas que los quiero mucho, son parte de ti y te amo, pero el peso recae mayormente en ti. Quiero que sepas que estoy para ti, y en lo que pueda, para ellos. Pero es un esfuerzo demasiado agotador, ¡perdona! No es que sea insensible, simplemente soy la mujer que ve como, lentamente, te estás perdiendo. Ya no quiero seguir viendo cómo se desvanece la armonía de nuestra familia.

Cada día que pasa te ves más acabado, ya no te reconozco, y la sonrisa que iluminaba nuestra vida ya no existe. Se te acabo la alegría, el entusiasmo de vivir y eso me duele. Recuerdo como no dejabas pasar una ocasión para hacerme feliz, me deleitabas con historias llenas de humor y sabiduría. Éramos una familia unida, llena de amor y comprensión, pero ahora solo hay ausencia, dolor y desesperación. Tus huesos se han roto de tanta presión, de tanto sentir dolor, tu mente se aísla y se queda en una penumbra absoluta, y tengo miedo de que en algún momento no puedas volver.

No es justo, ¿Por qué todo el peso recae en ti?, teniendo una familia tan grande y donde esos dos seres siempre estuvieron presentes. ¿Será que solo a ti te duelen? ¿Porque padecer por la inconciencia repartida en ciertas familias?, ¿cómo puede el egoísmo prevalecer de esa manera tan cruel y depredadora?

Sé cuánto duele ¡Has perdido tanto!, primero tu empleo, algo que llenaba una gran parte de tu vida, ya no está. Te alejaste de todos tus amigos, los cuales se cansaron de tus rechazos y de tu frustración. Nuestra familia se ha dispersado, la enfermedad ha consumido en físico, pero en lo emocional te ha destruido.

Entiendo tu dolor, estoy contigo amor, pero ya no aguanto callar más, verte desparecer poco a poco me está destruyendo. Te estas hundiendo en la oscuridad de tu mente, en un abrasivo dolor y una letal desesperación

Busquemos juntos una solución, necesito que vuelvas a mi, toma mi mano y aférrate a la esperanza de este amor que siento por ti.

Beatrix